Una cola de más de 200 personas para comprar hígado y pollo en Sta Fe, La Habana

Mantener el distanciamiento social en Cuba es quimérico y cada día surgen nuevos episodios que así lo demuestran. No importa que se haya suspendido el transporte público para evitar las congestionadas guaguas en hora pico y a cualquier hora. La escasez habitual de la isla hace que para lo mínimo que se venda se aglomeren decenas y hasta centenares de personas, a quienes la distancia de más de un metro entre cada uno le parece una tontería cuando está en riesgo el no alcanzar aquello que pretende comprar.

Las imágenes de inmensas colas para comprar pollo, detergente o cualquier otro producto son como el pan nuestro de cada día, uno que echa por tierra aquello prometido por el gobierno cubano de que se iba a llevar alimentos a todas las localidades, para evitar desplazamientos innecesarios de personas y aglomeraciones en torno a establecimientos comerciales.

Incluso en las tiendas recaudadoras de divisa de los barrios las colas son enormes y continuas, y todo por una escasez que, lejos de solventarse, presumiblemente irá al alza por la crisis que la pandemia de coronavirus ya está provocando en Cuba y todo el mundo, aunque, sabemos, las economías frágiles y disfuncionales, como las de la isla, son las que siempre se llevan la peor parte.

Un video del periodista Yusnaby Pérez en Facebook muestra a cientos de ciudadanos aglomerados frente a una tienda en divisa para comprar alimentos, y aunque usan los nasobucos como medio de protección, les resulta imposible mantener la distancia individual que recomiendan los organismos de salud.

Las imágenes en esta ocasión corresponden a una cola en Santa Fe, La Habana, para comprar pollo e hígado racionado en una tienda en CUC. En el material se puede escuchar que un hombre explica que harán un «primer corte» de 200 personas para comprar, mientras el resto esperará a que avance la cola.

Cada persona podrá comprar dos raciones de pollo y una de hígado, solo podrá pagarse en efectivo y la compra será anotada en la libreta de abastecimiento, agregó.

El tema de las colas para comprar alimentos y otros productos de primera necesidad es recurrente en Cuba. Aunque el gobierno decidió racionar la venta para evitar acaparamiento y aglomeraciones, la realidad es que el desabastecimiento en los mercados no permite resolver el problema.

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