Enix Berrio: El programa del partido comunista es anticubano y reaccionario

Enix Berrio Sardá (La Habana, 1965) es portavoz de la Mesa de Unidad de Acción Democrática (MUAD), economista y profesor expulsado de la Universidad de La Habana, en 2009, por el entonces ministro de Educación Superior, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.

Recientemente, estuvo desaparecido por más de 48 horas en una estación policial de San Antonio de las Vegas (Mayabeque), tras haber presentado en la Asamblea Nacional una solicitud para que derogaran los artículos 68 y 76 de la Ley Atiza, por inconstitucionales. Asume las detenciones intermitentes como gajes de su oficio opositor; y CiberCuba lo entrevistó para conocer su diagnóstico de Cuba.

¿Cómo valora la situación económica actual y sus perspectivas?

Antes de responder a su pregunta me gustaría precisar que toda política económica es resultado de una decisión política. O sea, lo que el Gobierno cubano decide en materia de salarios, precios, impuestos, vivienda, agricultura, gasto militar, apertura de tiendas en dólares americanos, limitaciones al cuentapropismo, y un larguísimo etcétera, responde a la decisión política de los que están en el poder.El sistema productivo cubano se caracteriza por la tecnología obsoleta, altamente contaminante, baja productividad del trabajo, con un millón y medio de trabajadores en exceso, limitada autonomía para la toma de decisiones gerenciales, graves problemas de liquidez en divisas y un sector privado maniatado para impedir su desarrollo.

El sistema productivo cubano se caracteriza por la tecnología obsoleta, altamente contaminante, baja productividad del trabajo, limitada autonomía para la toma de decisiones gerenciales, graves problemas de liquidez en divisas y un sector privado maniatado para impedir su desarrollo

La situación económica de Cuba pudiera ser calificada como extremadamente grave desde mucho antes de la crisis generada por la pandemia de la COVID-19 y eso tiene que ver con un modelo económico que frena el desarrollo de las fuerzas productivas y, por tanto, no genera prosperidad. Llevamos años sufriendo escasez cronica de alimentos y de otros productos esenciales como los medicamentos.

Si la COVID-19 ha impactado de manera dramática en todas las economías nacionales y en las relaciones económicas internacionales, en el caso de Cuba, con una economía con grandes desequilibrios estructurales, la pandemia ha generado un escenario recesivo en donde hace aguas el modelo económico y el Estado se muestra incompetente para manejar la crisis.

La situación generada en Cuba por el modelo económico y ahora agravada por el nuevo coronavirus se torna sumamente compleja e insostenible a corto plazo por lo que de continuar la improvisación gubernamental y si los costos de la crisis recaen una vez más sobre la población, los riesgos se irán multiplicando y podrían generar resultados sociales no deseados para el Partido Comunista de Cuba, sumido en una crisis de identidad, autoridad y de representatividad. Por tanto, además de extremadamente grave, la situación económica, puesta en perspectivas, puede ser calificada de peligrosa. Pueblo hambreado, pueblo sublevado.

¿Cree -como insinuó el presidente Diaz-Canel en un reciente Consejo de Ministros- que habrá un acelerón reformista?

Me gustaría darle el beneficio de la duda al señor Diaz-Canel. Pero considero que sería irresponsable de mi parte hacerlo. No se puede dar crédito a lo que dicen los políticos cubanos tan dados a la retórica historicista y a la propaganda política.

No se puede dar crédito a lo que dicen los políticos cubanos tan dados a la retórica historicista y a la propaganda política

La Historia económica cubana demuestra que en el último medio siglo las políticas seguidas se han traducido en escasas medidas económicamente viables enmarañadas en un inacabable torrente de normas jurídicas, conceptualizaciones de modelos, planes nacionales, lineamientos y discursos reformistas…

De igual manera, recientemente el señor Diaz Canel planteo que en la etapa post pandemica hay que actuar con un pensamiento innovador  que suponga la eliminación de trabas en la conducción económica de la crisis. No hay dudas de que en esos decires el primer mandatario es continuidad de sus dos predecesores en el cargo. Solo discursos y promesas.

Y ahí volvemos a la relación economía y política. Considero que, en el complejo contexto económico recesivo global, hablar de acelerón reformista en Cuba supone aplicar un amplio programa socioeconómico y político que dé respuesta a las necesidades de la nación.

Sostengo que para superar los problemas estructurales que generan una dinámica de bajo crecimiento y falta de liquidez en divisas que provoca el endeudamiento externo e interno, es necesario transformar y hacer competitivo el escuálido sector empresarial conformado por solo mil 800 empresas y 243 sociedades anónimas, estimular el desarrollo del sector privado en todas las parcelas de la economía, suprimir la dualidad monetaria y cambiaria, recomponer las relaciones económica internacionales del país y fomentar la inversión de la emigración sin cortapisas en todos los sectores de la economía.

La crisis multidimensional cubana no admite ser enfrentada con retórica, discursos o propaganda política ultranacionalistas sino a través de un modelo económico transicional que excluya el monopolio unipartidista y potencie la participación de la sociedad civil y de la ciudadanía en los procesos de toma de decisiones que les afecta y atañe.

Por ahí deberían ir los tiros. Es lo minino que pudiera hacerse en un supuesto acelerón reformista. Y eso, al menos en la actualidad, parece inaceptable para la cúpula del Partido Comunista de Cuba.

Discúlpeme si me he extendido en la respuesta, pero lo que no debe perderse de vista es que lo que está en el centro de los problemas en Cuba, y con ello no ignoro muchos factores adversos como pudieran ser el bloqueo económico, la crisis económica global generada por la COVID-19, entre otros, es el modelo económico y social de desarrollo del PCC que es antinacional y por tanto reaccionario.

CEPAL ha pronosticado un decrecimiento de solo el menos 6 % para la economía cubana, pero siendo una cifra aceptable, el Gobierno de La Habana guarda un prudente silencio, ¿a qué crees obedece su mutismo?

El llamado “Periodo especial” es un recuerdo terrible e inolvidable para muchas generaciones de cubanos y cubanas. Por caprichos del finado Fidel Castro este pueblo fue sometido a una situación de tensión extrema de la cual todavía se desconocen muchos de sus costos humanos.

Daños que aún sufrimos y que condicionan el comportamiento de gran parte de la ciudadanía ante el escenario crisis y el recesivo que se vivirá en Cuba al menos los próximos dos años.

Afirmar, como lo hacen algunos políticos cubanos, que el pueblo de Cuba es el mejor preparado del mundo para enfrentar una crisis economica post pandemica

por lo sufrido en los noventas, es una demostración palpable de la falta de escrúpulos de los comunistas cubanos en el poder, así como del desconocimiento de la naturaleza humana y de los procesos sociales.

Afirmar que el pueblo de Cuba es el mejor preparado del mundo para enfrentar una depresión económica post pandemia por lo sufrido en los noventas, es una demostración palpable de la falta de escrúpulos de los comunistas cubanos en el poder, así como del desconocimiento de la naturaleza humana y de los procesos sociales

Para que Cuba se enrumbe hacia la prosperidad se requiere, como mínimo, un ciclo de crecimiento del PIB entre un cuatro y un seis por ciento anual durante diez años.

En promedio, la dinámica de los últimos años ha sido 1,8%. Si el pronóstico cepalino para 2020 se cumpliera, entonces decreceríamos en números rojos con la consiguiente pérdida de empleos en todos los sectores, carencias de todo tipo, mayor deterioro de los servicios médicos, inseguridad, incertidumbre, empobrecimiento extremo, discriminación de migrantes internos… y -como es de esperar- mayor represión a las libertades individuales y colectivas…algo así como un sálvese quien pueda.

Y cuando la gente no tiene comida o se siente insegura, amenazada por todo y todos…pierde los miedos, se lanza a las calles, para nuevos liderazgos…es cuestión de elemental sobrevivencia humana.

Describes un escenario casi de insurrección popular…

Si, en Cuba se respiran aires de insurrección popular. Es solo cuestión de tiempo…tal vez de una chispa. Por eso el mutismo de las autoridades y la exacerbación de la propaganda política que llega a funcionar como violencia ideológica.

Estoy convencido que muy pronto asistiremos al reforzamiento inusitado de la matriz comunicacional de la pertinencia y legitimidad histórica de la ficción ‘Socialismo cubano’ y el apoyo social a las autoridades estatales ante la supuesta amenaza de la contrarrevolución y el gobierno de los EE.UU.

Igualmente, la cúpula dirigente del PCC instrumentará la descalificación, criminalización y represión de la oposición política y la sociedad civil no reconocida. Las técnicas a emplear incluyen todo el arsenal propagandístico clásico de la comunicación política, un paquete de acciones de mayor calado e intensidad en las redes sociales y la manipulación técnica de las comunicaciones telefónicas y el espacio radioeléctrico nacional.

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